sábado, 6 de mayo de 2017

Día 7 - En busca del Vampiro - Regreso a Bucarest

Nos damos por vencidas, aquí no hay vampiros, ni murciélagos, espíritus o nada que se le parezca. Que decepción!

Así que, después de otras 4 horitas de coche, 2 bien y por autopista y 2 atascadas y paradas, decidimos ir a hacer la ruta de las tiendas  souvenirs. Tampoco hay gran cosa!!!! Qué desatre!!! Pues nos vamos a un spa a darnos un masaje de 90 min y a que nos mimen como merecemos.

Y ddespués nos vamos a beber cervezas como si no hubiese un mañana al bar de rock más molón de Bucarest, después de un par de horas, ya agotadas nos vamos a cenar y a dormir que hoy había que madrugar.

Como ayer por la tarde la dedicamos a otros quehaceres, hoy tocaba ser turi y levantarse al alba para ir a ver el Parlamento por dentro. En realidad en unos 60 min sólo ves el 4% de ese inmenso edificio, que según nos cuentan es el segundo edificio más grande del mundo.

Por dentro es impresionante y lujoso pero bien, nada extravangante. Nos cuentan un poco de la historia de Rumania y sobre el comunismo, la revolución ... mientras Isa y yo nos miramos pensando, y los vampiros?

Después vuelta al hotel para recoger y hacer el check out y al aeropuerto.

Fin de la aventura por Transilvania, la tierra que vió nacer a Vlad Tepes y que Bram Stoker hizo mundialmente famosa.
 

















jueves, 4 de mayo de 2017

Día 6 - En busca del Vampiro - Camino a Arges

No, no me he vuelto rumana, pero después de estar en carretera eso de 3 horas para hacer 130 km y mas de 40 min paradas porque había una obra y nos dejaban pasar, una se desespera, aunque comdujera Isa, y el rato que le toca conducir, empieza a comportortase como ellos, es decir aquí estoy yo y si no te gusta te j... y ahora paso por mis.... y si te paras en mitad de la carretera porque sí, pues me tiro al arcén y te adelanto. Total tenemos coche 4x4 a todo riesgo por: This is Rumania, think it better! Te vas a enterar tia malvada de la agencia de coches!

Pero todo no empezó así, el día de hoy amaneció como cualquier otro día, pacífico y tranquilo en Sibiu. Desayunamos y nos fuimos a una mercería a que Isa se comprase un bikini, porque, como nosotras lo valemos, vamos o otro pedazo 4 estrellas, con piscina, jacuzzi, gimnasio, sauna..., justo en el centro de Curtea de Arges y por 40€!!!

Después de salir, la guía nos recomendaba un pueblecín muy típico, llamado Răşinari  que está al lado Sibiu a unos 8km, pero cuando íbamos a llegar entramos en reserva...

Te imaginas que nos quedamos tiradas aquí, qué hacemos? This is Rumania, you know, lo mismo la pasma no viene... o sí y nos casca una multa que no veas.

Foto pueblecín para arriba, foto pueblecín para abajo. Mucho más mono que Saliste, que es nuestro estándar para pueblos feos.

Urgentemente vamos a la gasolinera más cercana, que según el gps está a 14km, en rumano 40 minutos... y si no existe??

Sí, existía y echamos gasolina sin incidentes, camino a Curtea!

Por qué el Gps dice que son 130 km y tardamos 2 horas y media? Será que hay que ir empujando jajajaja, estará mal! Y sí estaba mal porque hemos tardado 3 horas y algo!

Curtea de Arges, es un pueblo situado encina de una montaña, pero que parece un sitio de playa. Es grande, pero lo principal es un  bulevar con tiendas de  cosas variadas expuestas (balones, sillas de playa, sillas de niño) y bares/pubs co  terrazas.

Hay dos monasterios, uno que visitaremos mañana (cristiano / católico)  y otro de inspiración oriental (ortodoxo) que hemos visitado hoy.

Un sitio precioso, con un montón de leyendas donde el constructor Manolo, primero empareda a su mujer y luego salta desde el tejado, y muere convirtiéndose en pozo... estos rumanos están locos! (Eh!)

La entrada es gratis, hacer fotos 10 lei, si estás más de media hora 50 lei, y si eres profesional 1000 lei!! Con 10 vamos que chutamos.

Al lado, está lo que debe ser el monasterio de verdad, que es un edificio de ladrillos, cuando hemos entrado estaba dando misa un chico de unos 20 con una voz de 60 años, que cantaba y todo.

Hablando de profesionales, aquí de vez en cuando, en mitad de la carretera se ven prostitutas que no sabemos cómo han llegado ahí.

Luego al hotel para bañarnos un rato en el jacuzzi, la pisci, la sauna... y ya.

Y vamos a cenar al bulevar, no hay nafa más.


 Ya en la habitación y mientras escribo ha empezado el diluvio universal, veremos mañana cómo bajamos de la montañá y llegamos a Bucaresti!

P.d la banda sonora del viaje está protagonizada por Alejandro Sanz y Corazón Partío, por qué? No sabemos pero sale cada 2x3






















Día 5 - En busca del vampiro - Sibiu

Seguimos nuestras aventuras queridos lectores!
Después de salir de Saliste  (eh!) Continuamos nuestras aventuras rumbo a Sibiu.
En Sibiu hay plazas. Y mas precisamente 3 plazas. Y a partir de ahí decidieron hacer un pueblo al rededor de estas.
Coñas a parte, el pueblo/ciudad era muy bonito y agradable. Nuestro hotel no podía estar más céntrico. Después de dejar las maletas y encender el aire acondicionado  (es que no veas que calor hacía) nos fuimos a descubrir el Sibiu.
Y descubrimos un Zara!! Si, queridos lectores, Amaneció también ha hecho negocio en Rumanía. Así que parada obligatoria al muy pesar de Irene para hacer un par de compras rápidas en Zara.
Después de Zara nos pedimos un poco por el pueblo, disfrutando del buen tiempo, andando sin rumbo y asombrándonos cuando veíamos algo que no fuera un gato o un cartel de trip advisor.
Así a lo bobo nos topamos con el city wall, que después de ver la foto que salía en Google, nos decepcionó un poco.
Luego fuimos al puente de las mentiras a.... hacernos fotos. Nos costó lo suyo pero alguna tenemos.
Parada por el hotel para dejar las cosas y coger una chaquetilla. No veas como refresca en cuanto cae el sol en Rumanía!
Salimos del hotel buscando un sitio donde cenar, elegimos un restaurante típico que recomendaba la guía.  Y de camino vimos un restaurante moniiiisimo
- Bueno, pues venimos aquí a tomar el postre. Dijo Irene
- Vale. Dije yo
Llegamos al restaurante de la guía. El que tenía un cartel de Neón, estaba en una calle lúgubre donde las haya, y estaba al final de unas escaleras de hospital de la URSS abandonado. Abrimos la puerta y aquello estaba lleno de gente y olía raro.
- vamos a cenar al otro. Dijo Irene
- vale. Dije yo
(No os creáis que no hablábamos mientras tanto eh)
Llegamos al restaurante monísimo donde comimos un gulash y una ensalada  (un punto para quién adivine quién comió qué).
Y de vuelta al Hotel.
En el próximo postmaster@aniwal.fr os contaremos cómo Irene se volvió Rumana, y por qué ahora nos respetan todos los camioneros de este país.